Nunca me sentí tan hermosa mujer como cuando me tocabas los huesos de la cadera y me acariciabas el pelo. Tengo tantas cosas para decirte, tantas canciones que dedicarte que me saturan.
Odio haber recorrido mi barrio de punta a punta con vos agarrados de la mano durante más de un año, y ahora caminar sola. No entiendo qué buscabas, o si buscabas algo diciéndome que te acordabas de lo divertido que era escondernos de todos y matarnos en la cama.
Y estoy bastante segura que, cuando podés, te tomas un tiempo para buscar mi facebook una y otra vez.
domingo, 9 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario